Artistas Locales de San Fernando presenta a María Ignacia Meneses, bailarina: “El mundo necesita gente que haga lo que le guste”

La joven bailarina cuenta sobre los inicios de su carrera, los proyectos actuales, su academia de danza y cómo ha tenido que hacerle frente al encierro por coronavirus.

(Un reportaje de Felipe Sasso, periodista y escritor sanfernandino. Miembro del equipo de comunicaciones de Artistas Locales de San Fernando).

María Ignacia Meneses tenía doce años cuando decidió que quería convertirse en bailarina. A esa edad, vio un pequeño afiche cerca de la plaza de San Fernando dirigido a quienes estuvieran interesados en la danza. Fue el afiche que lo cambió todo. “Mandé el correo y me metí a bailar, ahí dije altiro ‘yo quiero esto’”, reconoce.

María Ignacia nació en San Fernando, la educación básica la cursó en la Inmaculada Concepción y la media, en el San Fernando College. Luego estudió Licenciatura en Danza en la Universidad Academia de Humanismo Cristiano, con una mención en Pedagogía. Durante un tiempo, sus papás intentaron convencerla de que optara por otra carrera. No tuvieron éxito.

“Siempre me gustó bailar, desde chica. Ya, estando en la media, no le di muchas opciones a mis papás, igual me intentaron convencer para que estudiara Educación Física, y yo les decía que lo iba a pensar, pero en el último año de la media dije que iba a estudiar esto sí o sí. Ahora ellos están bastante felices”, señala.

La vida en la capital no duró mucho, pues la joven profesional reconoce haber preferido “la calidad de vida por sobre el campo laboral”, lo que terminó motivando su regreso a la Provincia de Colchagua. El viaje de retorno ha estado cargado de proyectos: el año pasado estrenó su obra “Sobre mí” en una exitosa presentación en el Centro Cultural de la ciudad y en la actualidad dirige su Academia de Danza Contemporánea, con la cual busca entregar herramientas a los jóvenes bailarines, las mismas que ella no tuvo durante su etapa de formación.

Por estos días ha tenido que dejar de hacer clases y ha hecho frente a la pandemia vendiendo repostería vegana desde su casa en San Fernando. También ha visto suspendidos algunos proyectos, uno de ellos una ambiciosa obra sobre el estallido social de octubre del año pasado.

¿Cómo nació la Academia de Danza Contemporánea de San Fernando?Siempre sentí la necesidad de retribuir de alguna forma acá en San Fernando, y más que nada, de entregar oportunidades que a mí no se me dieron. Cuando yo estaba en San Fernando no había nada, me fui a estudiar sin haber hecho nunca una clase de técnica; sentía que era lo que faltaba y lo quise hacer. Partí arrendando un local en la calle Carampangue con poquitas alumnas y así de a poco se fue masificando.

¿En qué consisten las clases?
Yo dirijo mis clases a adolescentes, tengo un límite de edad desde los doce años en adelante, básicamente consiste en trabajar el movimiento, la energía a través del movimiento, como que trato de indagar más en que cada persona descubra su danza, más que entregarle la forma y que ellos imiten. Que cada uno pueda descubrir su identidad a través de la danza.

¿Cómo define su arte?
Yo creo que soy un canal para el descubrimiento y la exploración personal de cada persona, más allá del baile, yo prefiero como expandirlo a la energía y el movimiento. Me enfoco mucho en que la persona se olvide de si lo está haciendo bien o lo está haciendo mal. Yo creo que la danza, más que ser un fin, es un medio, es un medio de expresión, entonces trato siempre de traspasar este mensaje a las personas con las que me toca compartir. Creo que ésa es mi labor, de ser compañera, de ser guía. Siempre digo que mis alumnos son intérpretes creadores, yo no podría hacer nada si no estuvieran ellos.

¿Cómo la ha afectado la cuarentena y el avance de la pandemia?
Tuve que parar de hacer clases de una, porque se necesita el contacto físico. Además, las clases online no se me dan mucho, para mí la danza es contacto, entonces decidí que no quiero hacer clases online, en este tiempo he tenido que ver el ámbito económico de otra forma. En un principio estuve súper bajoneada, pero después entendí que podría hacer otras cosas, ya se podrá volver. Igual he intentado mantenerme en contacto con mis alumnos y darles tareas, así que ahí seguimos conectándonos.

¿Podría contarnos sobre el montaje de su obra “Sobre mí”?
Sobre mí es una obra que nosotros presentamos en marzo del año pasado, creo que eran entre ocho y diez intérpretes, eran autorretratos de cada uno de ellos. Fue bastante bonita, porque era muy pura porque yo monté a partir de los autorretratos de cada uno. Fue súper autogestionada, tuve ayuda del Centro Cultural porque en ese tiempo prestaban el local y no había que pagar. Tuvo mucho éxito, llegó mucha gente, tuvo buenos comentarios y fue una experiencia muy linda. Nosotros queríamos volver a montar algo este año, lo íbamos a hacer en marzo, pero pasó esta cosa de que empezaron a cobrar, pero nosotros, de partida no teníamos plata, y no nos pareció correcto en verdad.

¿Es difícil practicar danza en San Fernando?
Es difícil, pero no es imposible. Creo que cada vez hay más personas interesadas, de verdad que la cantidad de niños que están interesados al menos en el ámbito de la danza es mucho en comparación con lo que ocurría antes. Es difícil igual porque no hay lugares y la gente no suele valorar mucho el ámbito artístico.

¿Y es difícil ser artista en esta ciudad?
Yo creo que en San Fernando hay muchos artistas, hay mucha calidad de arte, pero hay poco apoyo desde el Municipio. En ese ámbito es difícil porque uno tiene que entrar a autogestionarse, y la gente no está acostumbrada. Por ejemplo, la gente no va a pagar por ir a ver una obra de danza o de teatro, porque no conoce; y en ese sentido, debiese entrar el Municipio a ayudarte , porque si recibes ayuda de un ente mayor, le puedes entregar a la ciudadanía quizás algo gratuito, pero en el fondo es una oportunidad para que vaya a ver, y si en el fondo le gusta va a ser capaz de pagar por una obra de danza o de teatro.

¿Cómo le gustaría proyectarse a futuro?
Uno de mis grandes proyectos es poder tener un lugar físico mío, una academia de danza donde no tenga que estar pagando arriendo ni nada y pueda expandirla al sector artístico. Que sea una academia de danza, pero no sólo mía, que se puedan unir otros estilos de danza y quizás otras bailarinas y bailarines. Que sea un lugar artístico.

¿Qué le diría a los jóvenes que sienten interés por la danza y quieran convertirse en bailarines?
Yo les diría que se atrevan, el año pasado me invitaron a hacer una charla motivacional a un colegio; fue una bonita experiencia porque había abogados, médicos, como todo lo más tradicional. Yo creo que más que la danza, el mundo necesita gente que haga lo que le gusta, si a alguien le apasiona la medicina, bacán, y si alguien quiere ser abogado, bacán también, pero que se haga desde el amor, porque yo creo que así se consiguen cosas muy bonitas.

DATOS DE CONTACTO
María Ignacia Meneses
Instagram: @deliciasdeuncolibrii; @uncolibrii; @adcsanfernando

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