SALUD: Hospital de San Fernando realiza TeleACV

El Accidente Cerebro Vascular Isquémico (ACVi), corresponde al 80% del total de casos de ACV, siendo considerado una emergencia médica tiempo dependiente. Si una persona presenta síntomas de ACVi, se dispone de un plazo máximo de intervención de 4-5 horas desde el inicio para realizar la administración de un fármaco que puede fragmentar el trombo y así restablecer el flujo sanguíneo cerebral normal.

Conociendo esta estadística, los pacientes que sufren este tipo de AVC es un número bastante considerable, por lo tanto, junto con el Servicio de Salud O’Higgins y el Servicio de Salud Metropolitano Sur se trabajó en crear la cartera de prestaciones en todos los hospitales cabecera de microárea y en base a esto, se empezó a diseñar la estrategia de teletrombolisis o TeleACV”, manifestó el enfermero coordinador de la Unidad de Emergencia del Hospital San Fernando, César Pontigo Reyes.

El profesional explicó la importante de esta nueva estrategia de TeleACV que otorga el centro asistencial, detallando que lo primero es indicar qué es un Accidente Vascular, “básicamente es cuando se entorpece el flujo sanguíneo a una parte de nuestro cuerpo y cuando hablamos de Accidente Cerebro Vascular es cuando estos se concentran a nivel cerebral. Lo más frecuente es el ACV isquémico que es la obstrucción de un vaso sanguíneo cerebral, que impide el flujo efectivo de sangre a una región del cerebro, provocando que se mueran neuronas y dejando secuelas motoras de movilidad en las personas”.

El enfermero coordinador señaló que “un neurólogo(a) a distancia que pertenece a la red de hospitales del Servicio de Salud Metropolitano Sur, evalúa al paciente y, según corresponda, indica el tratamiento vía remota en tiempo real a través de una videoconferencia, por eso el término “teletrombolisis” o “TeleACV”. Por su parte, la trombolisis no es más que la administración de un fármaco que destruye el “trombo” que está obstruyendo al vaso sanguíneo”.

César Pontigo añadió que “hay ciertos requisitos para poder trombolizar a los pacientes, lo principal es identificar la presencia de síntomas sugerentes a ACVi y lo segundo que el paciente se encuentra dentro de las 4.5 horas objetivas desde iniciado los síntomas, lo que conocemos como periodo de ventana”. Asimismo, indicó que “cuando una persona presente dificultad para hablar o no pueda pronunciar de forma correcta las palabras; o también que pierda la sensibilidad en una de sus extremidades, que le cueste moverla o no pueda moverlas; o familiares observen que tiene desviación de la comisura labial; o presente un compromiso de conciencia abrupto; son síntomas sugerentes de ACVi. En ese caso, lo que le pedimos a las personas es que consulte rápido en nuestro Servicio de Urgencia, para ser evaluado y determinar si es pertinente trombolisarlo”.

ENRIQUECEDORA EXPERIENCIA

María José Ibarra, enfermera de la Unidad de Emergencia, explicó cómo ha sido este nuevo proceso de TeleACV. Gracias a esta iniciativa, “ha disminuido bastante en lo que respecta al tiempo de recuperación de los pacientes, porque antes era más largo. Actualmente uno los trombolisa y se ve inmediatamente que recuperan la movilidad o comienzan a modular mejor sus palabras”.

Para la profesional, ha sido “impactante como este tratamiento de teletrombolisis favorece al paciente. Si bien existen riesgos, pero entre eso y los beneficios, es preferible lo segundo que es disminuir las secuelas que puedan producirse por esta enfermedad. Para nosotros como equipo de salud, atender a los pacientes que ingresan con ACVi y que se han recuperado, ha sido enriquecedor”.

UNA HISTORIA DE VIDA

Miguel Sanfurgo Marmolejo, residente de la comuna de Nancagua, casado con dos hijos, sufrió una ACV isquémico hace algunos meses. Recuerda que un día se levantó en la mañana, “tras tomar desayuno, salí a caminar junto a unos perritos que tengo y cuando andaba en eso, sentí un pequeño dolor en el pecho. Le dije a mi señora, esperamos algunos minutos y como no se me quitó decidimos ir al hospital de Nancagua. Me preocupé porque yo sufrí un infarto años atrás y debido a eso, lo asocié inmediatamente. Pero mientras viajaba en el vehículo de mi cuñado, perdí la movilidad del brazo izquierdo; llegamos al hospital y cuando era atendido, me pasó lo mismo pero esta vez en la pierna izquierda, no la sentí más, y de ahí, fui trasladado rápidamente al Hospital de San Fernando y cuando llegué, fui atendido en el Servicio de Urgencias rápidamente”.

Su patología era una ACVi, por tanto, se activó el protocolo de “TeleACV” y tras haber sido estabilizado por el tratamiento de trombólisis indicado por el especialista desde Santi, fue hospitalizado para su recuperación en el servicio de Medicina. “Me explicaron todo y el porqué había perdido la movilidad del brazo y de la pierna izquierda. Yo nunca perdí la conciencia, desde que salí de la casa hasta llegar al hospital. Por eso tengo conocimiento de que todo fue muy rápido, desde que me pasaron los síntomas hasta ser atendido en San Fernando”, agregó el paciente.

Finalmente, ya recuperado en su hogar gracias al tratamiento recibido en la Unidad de Emergencia (servicio de Urgencias) y a las atenciones recibidas en el servicio de Medicina, Miguel Sanfurgo puede contar esta historia, “quiero agradecer a todo el equipo del Hospital de San Fernando por toda la ayuda brindada, hoy tengo una nueva vida, donde debo seguir cuidándome con una buena alimentación y una vida saludable”.

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