Artistas Locales de San Fernando presenta a La Chacra Teatro: “Hay una rebeldía dormida en San Fernando”

Esta compañía de teatro callejero lleva dos años acercando las artes escénicas a las poblaciones y distintos espacios públicos de la capital de Colchagua. Ha sido un viaje identitario a las raíces históricas de la ciudad.

(Un reportaje de Felipe Sasso, periodista y escritor sanfernandino. Miembro del equipo de comunicaciones de Artistas Locales de San Fernando).

Juan Muñoz Silva y Karem Olivares Vera emigraron jóvenes de San Fernando. Aún no cumplían los 20 años cuando partieron a estudiar Teatro en el AIEP, en Santiago. Ambos son sanfernandinos, él salió del Liceo de Hombres, y ella, del de Niñas. Por lo tanto, el regreso a la ciudad natal aparecía como algo inminente en el horizonte de esta joven pareja.

Volvieron como actores profesionales, y el retorno estuvo acompañado de un descubrimiento: la capital de Colchagua aún carecía de una identidad manifiesta que representara a sus habitantes, ahí decidieron recurrir a su arte para lidiar con esta problemática.

“Queríamos formar un elenco ciudadano para buscar e indagar en nuestra historia, en nuestra identidad, porque nos dimos cuenta de que en San Fernando no había una identidad clara”, reconoce Juan.

Luego de esta revelación decidieron dar forma a un ambicioso e íntimo proyecto: una compañía de teatro callejero. Así nació La Chacra Teatro, que desde el 2018 ha acercado las artes escénicas a varias poblaciones de San Fernando, también han desarrollado un interesante trabajo que busca recuperar los espacios públicos, porque ambos aún recuerdan el precario escenario artístico y cultural sanfernandino en el cual muchos tuvieron que desarrollarse, particularmente durante la década de los noventa. “Nosotros tenemos una hija chica, no nos gustaría que creciera en el mismo San Fernando en que crecimos nosotros”, afirma este joven de 38 años.

Conversamos con él sobre la presentación de su primera obra, “Matria: fábrica de huachos”, inmersa en una trilogía donde también aparecen otros dos trabajos que relatan historias de San Fernando, pero narradas desde el pueblo, según lo que señala este actor. También analizamos la actual escena teatral en la ciudad, las dificultades para trabajar como artista, la pandemia y la experiencia de hacer teatro junto a personas comunes, vecinas y vecinos sin preparación formal en esta disciplina. Juan se hace un espacio para la entrevista luego de una jornada laboral a cargo de su emprendimiento: un puesto donde vende café afuera del Banco de Chile y en la feria de San Fernando.

¿De dónde viene la motivación para crear La Chacra Teatro?
Cuando retornamos a San Fernando, nos dimos cuenta de que las personas no habían cambiado, porque la ciudad tiene así como una onda apática, lo he conversado con varias personas y llegamos a la misma conclusión, la gente es un poco despectiva, entonces se nos ocurrió indagar por qué éramos de esa manera, y llegamos un poco a la fundación de San Fernando, buscando esa característica de este pueblo nos dimos cuenta de que había que retomar la identidad para que la gente supiera y nosotros mismos de dónde veníamos y para dónde vamos también. Descubrimos, por ejemplo, que la arquitectura es muy distinta a otros lugares; la arquitectura es continúa: está la puerta y la vereda, en otros lugares hay un corredor, la gente salía, tomaba once, tenía contacto con sus vecinos; más o menos de ahí sale la idea de formar un elenco ciudadano, entonces, lo que nosotros hicimos fue abrir una especie de audición para gente que quisiera participar de este grupo de teatro. Ahí llegó mucha gente, en un principio éramos casi cincuenta personas, entonces hicimos casi dos meses de formación, trajimos amigos de Santiago que también participaron entregando herramientas, luego nos fuimos a trabajar a Santiago a Mil y volvimos a retomar el tema de la Matria, de forma concreta, o sea ya habíamos definido que queríamos hacer la Matria: fábrica de huachos, que era contar esta idea de cómo se hizo la Conquista desde la Zona Central hasta más o menos el límite con Constitución. Ahí escarbando en la historia encontramos hartos hitos que nos llamaron la atención que son de la cultura sanfernandina y que estaban un poco perdidos, entonces ahí también nace la idea de hacer una trilogía que es Matria, Colgados, que es la próxima obra que tenemos que hacer, y la última que es sobre las tomas de San Fernando y cómo esas tomas se volvieron población o villa, siempre pensando en este tema de buscar la identidad.

¿Por qué la bautizaron como La Chacra?
Tiene tres vertientes que le dan explicación: primero, porque en la chacra hay muchos vegetales, son todos distintos vegetales, y toda la gente que llegó a la audición era toda muy distinta, habían niñas de 11- 13 años hasta una persona de 47, era como una chacra variada y muy rica de distintos vegetales. Otra explicación viene de ese dicho: yo no soy de la chacra, como queriendo decir: yo no soy hueón, ¿cachai? Y la última explicación, investigando cuando se donaron los terrenos para fundar San Fernando, Juan Jiménez y su esposa donaron hectáreas de terreno para fundar la ciudad, que eran de su potrero de Las Chacras.

¿Puedes hablarnos de “Matria: fábrica de huachos”?
Se estrenó a fines de 2018, parte de la idea de buscar la identidad de San Fernando, y dentro de esta historia nosotros hablamos con Víctor León, que es un profe de Historia de acá, que nos ayudó con todo este tema de los detalles históricos de la Conquista de la ciudad y la fundación. Tomamos ese texto y yo lo tomé con “Ser un niño huacho en la historia de Chile” de Gabriel Salazar, ahí tomamos ciertas historias, entrelazamos los textos y el resultado fue Matria: fábrica de huachos. Matria viene porque está La Matriz acá en San Fernando, que es como el útero de donde venimos, y viene desde la mujer, como la matriz, y esta matriz cómo fue fabricando huachos en ese tiempo en la Zona Central en donde el hombre era utilizado como trabajador gañán y la mujer era utilizada como nodriza, entonces las mantenían en las haciendas pariendo. Así nace la obra Matria donde participaron cerca de veinte personas, además de cuatro músicos porque era con música en vivo, hicimos todo un proceso donde trabajamos también los conceptos del teatro callejero, nuestro teatro se acerca mucho al teatro callejero y por esa razón buscamos que fuera música en vivo y también montarla en distintos lugares para así llevar nuestra historia a la gente y que pueda reconocerse dentro de esa historia.

¿Cómo fue la recepción de la gente al presentar Matria?
En el estreno estaba lleno de gente, la recepción fue súper buena porque muchos se sintieron identificados con la historia. Un par de personas se paró y se fue, como ‘estos mapuche culiaos‘, eso fue lo que nos dijeron, pero en general a la gente le trajo recuerdos de sus abuelos, de sus padres, decían que cuando eran chicos vivieron eso. Además, el ver el teatro en la calle ha sido súper bien recibido.

¿Cuáles son las principales características de su trabajo?
Nosotros quisimos hacer teatro callejero porque nos interesaba acercar el teatro a la gente, San Fernando no tiene la cultura teatral, tú le preguntas a una persona acá cuándo fue la última vez que vio una obra de teatro y te dice que en el colegio, o que nunca han visto una. Quisimos llevar la obra al Centro Cultural, pero quizás la gente no iba a ir a la estructura teatral, entonces hicimos la obra, la pescamos y la llevamos a poblaciones, para acercarlo a la gente. Nosotros antes de hacer la función, cuando los chicos se están preparando, salimos a perifonear por la pobla, por los pasajes para que la gente salga y pueda vernos, nos hemos presentado en multicanchas y en la San Juan fue súper emotivo porque había muchos niños y es una población donde hay harta pasta base.

¿Cuáles son las temáticas que abordan en su obra?
Nuestras temáticas son de corte social, nuestra idea es llevar la obra y que el espectador viaje, que tenga un viaje de emociones, por ejemplo que en una escena esté a punto del llanto y que en la otra se esté riendo. Desde lo contestatario, y que también tenga un poco de entretención, porque uno si va a ver una obra tampoco se quiere deprimir, lo que uno quiere es mostrar la realidad, pero maquillarla un poco, a través de una tragicomedia, una mezcla de comedia y drama.

¿Por qué consideras que el arte de ustedes es contestatario?
Porque nosotros estamos poniendo sobre la mesa temas que no se están tocando comúnmente en los libros de historia. Nosotros tratamos de contar la historia realmente desde lo que pasó, pero en el pueblo. Por ejemplo, en el asalto de San Fernando, que es otra obra que nosotros vamos a hacer, se habla de que Manuel Rodríguez estuvo metido, él estuvo metido, pero en la organización, él no participó en este asalto, por eso se hizo un monumento a él en la plazuela y fueron dos ciudadanos de San Fernando quienes finalmente hicieron y llevaron a cabo este asalto. Lo que nosotros queremos es devolverle al pueblo su trabajo porque no es muy reconocido. Por ejemplo, murieron ahí siete personas que eran de la ciudad, frente a eso nosotros contamos la realidad para que la gente y los vecinos se sientan identificados y se pueda llevar a cabo una rebelión desde lo que ven, que puedan decir: eso pasaba en San Fernando y nosotros qué estamos haciendo, estamos durmiendo. Hay una rebeldía dormida en San Fernando, y esa rebeldía que está dormida es bien rara, como que no importa quién está de alcalde; ahí nosotros entramos desde lo contestatario al decir las cosas y buscar los escenarios necesarios para poder manifestarnos.

Además de la Matria, ustedes han llevado a cabo varias intervenciones…
Nosotros participamos activamente en las manifestaciones de San Fernando en el estallido social, pero desde el teatro. Nos manifestamos por medio de intervenciones, en el Día de la Mujer también. Nos invitan y nosotros participamos. Ahora estamos viendo la posibilidad de hacer algo a propósito de la pandemia, pero está difícil juntarnos, con una obra que escribí hace un tiempo que habla sobre la violencia en la pareja, queremos mostrar un poco cómo se ha manifestado la violencia en el encierro. Nuestra posición siempre es ser un espejo de la realidad, desde lo que está pasando poder contarlo e impactar.

Ustedes se habían propuesto recuperar los espacios públicos, ¿Crees que lo han conseguido?
De alguna manera sí se ha logrado, nosotros hemos recuperado los espacios públicos que era lo que queríamos hacer. Varias agrupaciones hace rato que están gestionando los espacios públicos, nosotros llegamos como un poco a aportar a ese trabajo, y sí se ha logrado que la gente utilice los espacios públicos. Nosotros somos bien de la corriente del teatro callejero de Andrés Pérez y todo eso, entonces no pedíamos permiso para hacer las funciones; nosotros llegábamos, hablábamos con la junta de vecinos, montábamos y hacíamos la obra. También tenemos la idea, por ejemplo, si cortamos la calle, algo de la ciudad se corta y algo provoca en la ciudad, y desde una obra de teatro, cortar la calle le puede cambiar la vida a una persona porque se va por una calle por donde quizás no pasó ayer. Queremos que el espacio público vuelva a ser de nosotros, de los artistas, para poder entregar un poco de alegría, de historia y drama, con todo lo que tiene que ver con el teatro y el circo en San Fernando, que de alguna forma, sí ha funcionado.

¿Cómo analizas la escena teatral hoy en San Fernando?
Hoy en día, la acción teatral en San Fernando está muerta, no hay grupos de teatro. Sólo nosotros y La Matriz tenemos actores con formación. En general no hay escena teatral en San Fernando, eso queremos que las autoridades se den cuenta de que no hay un apoyo. Al momento de que yo fui a presentar este proyecto a la Casa de la Cultura, lo primero que me dijeron fue que no había plata. No hay motivación, esto está muerto. Acá después de las nueve de la noche, la cuestión está cerrada, el día sábado no hay vida, el domingo tampoco, que son los días en que está libre la gente y puede ir y asistir a los espacios culturales, pero no hay programación, no hay una presentación de proyectos por parte de la Casa de la Cultura, no hay una motivación. No hay una valorización del artista, de nosotros como actores.

¿Qué es lo más difícil que han tenido que enfrentar en su trabajo artístico?
Lo más difícil es la estabilidad, lidiar a diario con la injusticia de ser artista en Chile. Nosotros, por ejemplo no podemos pedir un crédito hipotecario, piensan como que uno es el payasito que va a hacer reír a la familia. Nosotros nos fuimos a estudiar teatro porque nuestro tema es social, de verdad queremos llevar el teatro a la gente, que la gente pueda ver un reflejo de lo que está pasando, y eso ha sido lo más difícil, lidiar con esa falta de empatía con el arte en general, como diciendo: pobrecito, estudió teatro. Ser artista en Chile es muy difícil. Hay una falta de valoración y es penca lidiar a diario con eso.

¿Cómo te gustaría ver a La Chacra a futuro?
Nos proyectamos como una compañía ya estable, sabemos que la energía de La Chacra se va renovando, en ese renovar de energía nos gustaría llevar a cabo esta trilogía que tenemos y poder sacar también algunos montajes de sala, como que ése es nuestro futuro. Nos gustaría que llegara gente nueva, de todas las edades, que se atreviesen. Que La Chacra pudiera albergar a este elenco ciudadano que quiera participar de estas obras.

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