La reciente actualización del Índice de Calidad de Vida Urbana (ICVU) 2025, elaborado por la Cámara Chilena de la Construcción y la Universidad Católica, revela un escenario de estancamiento para San Fernando, comuna que se mantiene en el nivel «bajo» de calidad de vida durante la última década.

Este resultado sitúa a la capital de la provincia de Colchagua en una posición crítica frente al dinamismo mostrado por otras localidades de la región de O’Higgins en el periodo 2015-2025.

El informe detalla que la realidad de San Fernando se explica por un deterioro significativo en las dimensiones de conectividad y movilidad, además de las condiciones socioculturales. Si bien la ciudad logró mostrar avances en su ambiente de negocios, el resto de las variables analizadas —como vivienda y entorno, salud y medioambiente, y condiciones laborales— no presentaron variaciones de relevancia, lo que impidió que la comuna escalara hacia niveles superiores.

Contrastes regionales: El salto de Rengo y el retroceso de San Vicente

La situación de San Fernando es particularmente llamativa al compararla con Rengo, que se convirtió en el gran caso de éxito regional. Rengo logró lo que pocas ciudades intermedias en Chile alcanzaron: ascender desde un nivel «bajo» en 2015 a uno «medio alto» en 2025, sustentado en mejoras transversales en casi todas sus dimensiones.

En la otra vereda se encuentra San Vicente, comuna que experimentó un franco retroceso al descender desde el nivel «medio bajo» al «bajo», igualando la posición de San Fernando. En San Vicente se registraron caídas en vivienda, condiciones laborales y socioculturales, reflejando crecientes dificultades en el acceso a servicios y oportunidades.

La estabilidad de los centros metropolitanos

Por su parte, las comunas del área metropolitana de la región muestran una estabilidad consolidada. Machalí se mantiene en el nivel «alto», el escalafón más elevado del índice, manteniendo indicadores sólidos en salud, vivienda y conectividad, a pesar de una disminución en su ambiente de negocios y condiciones socioculturales. Rancagua, en tanto, permanece en el nivel «medio alto», con un desempeño mixto donde destaca la mejora en salud, pero se observa una baja en conectividad y ambiente de negocios.

En resumen, los resultados del ICVU 2025 dan cuenta de una evolución profundamente desigual en O’Higgins. Mientras San Fernando se mantiene anclada en el nivel más bajo de la medición, la región observa desde el progreso excepcional de Rengo hasta la preocupante caída de San Vicente, configurando un territorio con brechas persistentes en la provisión de bienes y servicios para sus habitantes.

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Por tribuna