El Ministerio de Desarrollo Social y Familia presentó los resultados de la Encuesta de Caracterización Socioeconómica Nacional, Casen 2024, con una nueva metodología para la medición de la pobreza, más exigente y actualizada, con el objetivo de reflejar de mejor manera el Chile actual, en coherencia con los cambios sociales y económicos que ha experimentado el país en la última década.
La nueva metodología permite estimar una serie comparable hacia atrás y al analizar los resultados en el tiempo con un mismo estándar de medición, se observa una disminución tanto de la pobreza por ingresos como de la pobreza multidimensional y severa, manteniéndose una tendencia a la baja en todos los indicadores.
Pobreza por ingresos
De acuerdo con la nueva metodología, que utiliza un estándar más exigente, la pobreza por ingresos se ubicó a nivel nacional en 17,3% en 2024, es decir, 3,2 puntos porcentuales menos. Cuando este mismo estándar se utiliza para medir años anteriores, la pobreza por ingresos mantiene una tendencia a la baja, con estimaciones de 22,5% en 2017, 28,3% en 2020 y 20,5% en 2022.
A modo de referencia, si se hubiese mantenido la metodología anterior, la pobreza por ingresos también habría disminuido y en 2024 sería de 4,9%, por debajo del 6,5% registrado en 2022, del 10,7% en 2020 y del 8,5% en 2017.
En la región de O’Higgins, la pobreza por ingresos experimentó una disminución de 3,2 puntos porcentuales, alcanzando la cifra de 17,9%, muy similar al promedio nacional. También, demuestra una tendencia a la baja con estimaciones de 25,1 % en 2017, 27,6% en 2020 y 21,1% en 2022. En el caso de la pobreza extrema, la nueva metodología en 2024 sitúa esta tasa en el 6,9%.
Aplicada retroactivamente, la estimación también muestra una trayectoria descendente, pues habría alcanzado al 9,2% en 2017, 14,3% en 2020 y en 8,5% en 2022.
Asimismo, en O’Higgins la pobreza extrema llegó al 7,0% en la presente medición, con una tendencia a la baja, posterior a la pandemia, ya que llegó al 9,7% en 2017, 12,7% en 2020 y al 9,0% en 2022.
Entre los principales ajustes metodológicos en pobreza por ingresos, siguiendo las recomendaciones de la Comisión Asesora Presidencial para la Actualización de la Medición de la Pobreza, se eliminó el uso del alquiler imputado dentro del cálculo de los ingresos y se aplicaron líneas diferenciadas para hogares arrendatarios y no arrendatarios. Asimismo, se consideró una canasta básica de alimentos saludable, que reduce en 50% la presencia de productos alimenticios ultraprocesados, y se utilizó la IX Encuesta de Presupuestos Familiares (2021-2022) como base para la definición de las nuevas líneas de pobreza.
Pobreza multidimensional
En pobreza multidimensional, los resultados de la Encuesta Casen también muestran una tendencia a la baja. Aplicando la nueva metodología, la pobreza multidimensional alcanza al 17,7% de la población en 2024, mientras que en 2022 la tasa habría sido de 20%.
A nivel regional, las cifras no distan mucho del porcentaje nacional, puesto que la Pobreza Multidimensional en O’Higgins llegó al 17,9%. Esto equivale a 181.276 personas en situación de pobreza multidimensional en la región. Entre 2022 y 2024 la tasa de pobreza multidimensional en la población disminuyó su valor, pasando de 20,6% en 2022 a 17,9% en 2024.
En pobreza multidimensional se mantuvieron las cinco dimensiones, se ampliaron los indicadores de 15 a 20, con igual ponderación, y se fijó el umbral de carencias en 25%, en línea con las recomendaciones de la Comisión. Se incorporaron dos indicadores vinculados con carencias en materia de cuidados, uno en la dimensión de Salud, relativo a la recepción de apoyo en el cuidado de personas con dependencia funcional, y otro en la dimensión de Trabajo, para identificar a quienes no están trabajando, ni buscando trabajo ni estudiando por estar cuidando de otra persona. En la dimensión Educación se sumó un
indicador relativo al aprendizaje en los establecimientos educacionales y en la dimensión de Redes y Cohesión Social, uno asociado a la conectividad digital. En general, todos los indicadores existentes se hicieron más exigentes.
Pobreza severa
La nueva medición define en “pobreza severa” a aquellos hogares que enfrentan simultáneamente la pobreza por ingresos y la pobreza multidimensional. Los resultados también muestran una disminución, pasando del 7,8% en 2022 al 6,1% en 2024.
En 2024, la región de O’Higgins presentó un 6,2% de su población en situación de pobreza severa, sin registrar diferencias estadísticas respecto del promedio nacional. La tasa regional equivale a 63.080 personas en pobreza severa, reflejando una baja de un 8,2% en 2022 a un 6,2% en esta medición.
Desigualdad de ingresos
En materia de desigualdad si se considera el ingreso monetario, es decir, los ingresos autónomos más las transferencias monetarias del Estado, el coeficiente de Gini alcanza un valor de 0,46, reflejando una disminución en la desigualdad de ingresos en relación con 2017.
