La Biblioteca Pública Municipal de Marchigüe cuenta desde el pasado 22 de agosto con dos obras de gran formato gracias a “Murales de la Tierra”, proyecto financiado por Fondart Regional 2026 que vinculó arte, patrimonio, memoria e identidad local a través de una técnica sustentable basada en pigmentos naturales.

Las obras, tituladas “El Niño Rural” y “Tierra Querida” están inspiradas en la infancia campesina, la educación rural, los oficios tradicionales, la memoria comunitaria y el paisaje del secano costero.
La materialidad es justamente unos de los elementos distintivos del proyecto: las pinturas fueron elaboradas a partir de arcillas y minerales naturales recolectados en el territorio, generando una paleta cromática que surgió directamente de los suelos de la zona. De esta manera, los colores de los murales no solo representarán a Marchigüe: están hechos de Marchigüe.

El proyecto fue liderado por el artista visual Isaac Villegas Urrutia, licenciado en Artes de la Universidad de Playa Ancha, grabador, ceramista, muralista y docente, cuya trayectoria ha estado marcada por la vinculación entre creación artística, educación y trabajo comunitario.

También participó la arquitecta y artista Margarita Cáceres, magíster en Patrimonio Cultural e investigadora de pigmentos minerales quien ha desarrollado procesos de investigación y difusión en torno a técnicas de construcción y creación con tierra, relacionando patrimonio, sustentabilidad y educación ambiental.

El equipo también estuvo integrado por Tiare Tobar Torres, profesora de Artes, artista visual y narradora oral, quien estuvo a cargo de distintas instancias educativas y de mediación, incorporando además el relato y la oralidad como herramientas para conectar las obras con la comunidad.

Un proceso comunitario

Más allá de la creación de los murales, la iniciativa incorporó a la comunidad a través de talleres de recolección y procesamiento de pigmentos naturales, elaboración de pinturas de tierra, collage botánico, mediación artística y jornadas de pintura colaborativa realizados durante el 2026.

Este proceso permitió acercar a vecinos y vecinas a nuevas formas de creación y, al mismo tiempo, poner en valor materiales, saberes y relatos propios de Marchigüe.

El proyecto culminó el pasado 22 de agosto con la inauguración oficial de los murales en la Biblioteca Pública de Marchigüe, en una jornada que contó con una amplia participación de la comunidad.

La actividad contó además con la presencia de Rodrigo Núñez, cantor a lo poeta de San Fernando, quien aportó desde la tradición oral y musical al cierre de esta experiencia artística y patrimonial.

Con “Murales de la Tierra”, la biblioteca suma dos obras permanentes que transforman sus espacios y fortalecen su vínculo con la identidad y el patrimonio local.

“El Niño Rural” y “Tierra Querida” ya pueden ser visitados en la Biblioteca Pública de Marchigüe. La invitación es a conocerlos, recorrer sus detalles y descubrir cómo la propia tierra del territorio se transformó en color, memoria y arte.

Comments

comments

Por tribuna